La app de Burdin no es una plantilla comprada con otro logo: está desarrollada a medida para el club. Tu programación, cada ejercicio explicado, tu nutrición y tu progreso, conectados con tu coach. Baja despacio y mírala por dentro.
Nada de llegar y mirar el techo. Tu coach programa la semana y la app te la sirve: qué toca, a qué hora, en qué sala. Lo hecho se tacha solo.
Series, repeticiones, tempo y RPE, con vídeo técnico de nuestros coaches — grabado en nuestra sala, no sacado de un banco de vídeos. Apuntas los kilos y la app recuerda por ti la próxima vez.
Pautas de comida reales escritas por nuestra nutricionista: objetivos de proteína, ideas de plato y la compra de la semana. Sin dietas milagro y sin pesar lechuga.
Tus marcas, tus récords y tu asistencia, en gráficas que se entienden. Cuando el peso muerto sube 20 kilos en tres meses, se ve. Y engancha.
La app se entrega para iOS y Android como parte del proyecto. Estos distintivos no son los oficiales de las tiendas — Apple y Google tienen los suyos, con sus normas — y en un proyecto real ahí irían los oficiales, solicitados como mandan.
Habla con el club de verdad: tu reserva, tu plaza y tus avisos salen de la parrilla real, no de un calendario aparte.
Tu coach ve lo que apuntas. Si el peso muerto se atasca tres semanas, se entera antes que tú.
Los vídeos de técnica están grabados en nuestra sala, con nuestro material y nuestros coaches.
Cuando el club cambia, la app cambia: clase nueva, sala nueva, función nueva. Sin esperar a un proveedor.
Este es exactamente el tipo de aplicación que BAI desarrolla a medida para cada club: la marca, las funciones y el contenido se diseñan con el negocio, no se alquilan de un catálogo. Lo que has visto arriba no son pantallazos: es la interfaz real dibujada en la propia web.
La entrega incluye la versión para iPhone y para Android, el panel de gestión para los coaches y la conexión con la web y las reservas del club.