Una barra de ocho sitios donde un cuchillo japonés corta pescado del Cantábrico.
Haru aprendió a cortar pescado en el mercado de Omicho, en Kanazawa. Maider aprendió a comprarlo en la lonja de Bermeo. Se conocieron en Bilbao.
KOI abrió en 2021 con una idea sencilla: sushi hecho con calma, con el pescado que entra cada día y sin más carta de la que cabe en una pizarra. El local tiene ocho sitios en la barra y ninguna mesa. Si vienes, te sientas delante del cuchillo.
El reparto llegó en 2023 casi por accidente: los vecinos pedían llevarse el omakase a casa. Diseñamos una caja de madera que mantiene el arroz templado media hora y acotamos el reparto a los barrios a los que se llega en ese tiempo. Más lejos no vamos, y no es por pereza.
Abrimos en Alameda de Urquijo con ocho taburetes y una pizarra. La primera semana se acabó el salmón el jueves.
Entra el chicharro de Bermeo en la carta. Los japoneses que pasan por Bilbao lo piden dos veces.
Nace el reparto. Primero a Indautxu y Abando; la caja de madera tarda tres versiones en salir bien.
El omakase de doce piezas se convierte en lo más pedido. Seguimos sin mesas y sin planes de ponerlas.
Diez años en Kanazawa y tres en Barcelona antes de parar en Bilbao. Afila el yanagiba cada mañana y no deja que nadie más toque el arroz. Dice que un nigiri se hace en dos movimientos y que el tercero lo estropea.
De Bermeo. Va a la lonja a las seis y sabe qué barco ha traído qué. Es la que decidió que el chicharro merecía un nigiri y la que atiende la barra, el teléfono y las notas raras de los pedidos.
Chicharro, anchoa, bonito y lo que entre. Se compra a las seis y se corta a la una.
Atún rojo de almadraba, una vez por semana. Madura 48 horas en cámara antes de cortarse.
Variedad japonesa cultivada en el Delta. Grano corto, dulce, que aguanta el vinagre.
Pepino, cebollino, daikon y shiso de una huerta que ya sabe lo que es un maki.
Se cuece dos veces al día. El de la mañana no llega a la noche.
El cangrejo del California es cangrejo. Sale más caro y se nota.
Si el arroz llega frío, no ha merecido la pena. Máximo 35 minutos de reparto.
Si algo llega mal, se repite y se paga la siguiente. Sin formularios.