Metálicos, de zafiro o alineadores: la técnica la elegimos juntos. El resultado es el mismo. Baja y mira qué pasa en 18 meses.
Baja despacio. Los brackets hacen su trabajo y los dientes van a su sitio. Puedes parar donde quieras: el reloj es tu dedo.
Los tres llegan al mismo sitio. Cambian el tiempo, la visibilidad y el precio.



Un precio, todo dentro. Sin visitas que se cobran aparte.